jueves, 22 de abril de 2010

PERSONAJES
Kenzo y la nueva aventura de la pintura

El afamado diseñador Kenzo estuvo de viaje por Sudamérica mostrando sus nuevos diseños, aunque no se trata de sus habituales diseños de vestuario: el “más francés de los diseñadores japoneses”, tal como lo bautizó la prensa especializada, ahora es pintor y escultor. ¿Sus creaciones actuales encantarán al mundo tanto como las que solían lucir las modelos en las pasarelas?


La cita fue en Buenos Aires. El ex diseñador Kenzo Takada se preparaba para la muestra de sus cuadros y esculturas, primera muestra en un país latinoamericano, parte de la gira que inició en Alemania. Y es que el nombre de Kenzo sigue cotizando alto pero esta vez en el mercado del arte: en la muestra de Munich y Marruecos, por ejemplo, se pagaron entre 20.000 y 60.000 euros por sus cuadros.

Con una mirada franca y sus ya 70 años cumplidos, tranquilo y lleno de paz, el diseñador cuenta su nueva experiencia como pintor: “Hago pintura figurativa y expresionista porque es lo que sé hacer, lo abstracto no me sale”, comenta Kenzo en un francés ampliamente impregnado de su acento oriental, aunque su carrera en París empezó en 1964. Y es que las pinturas de Kenzo mucho tienen que ver con su vocación de diseñador, podríamos decir que son una extensión o proyección de su anterior trabajo. Hay trípticos con retazos de tela floreada mezclados con pintura en llamativos y brillantes colores; mujeres en diferentes situaciones, de distintos estilos y con variados looks; dibujos japoneses y muchos colores.


Su historia
Todo comienza cuando Kenzo abre su primera boutique Jungle Tap. Tenía 30 años y no tenía mucho dinero, aunque empezó con sus creaciones como una forma de diversión. ¡Y claro que funcionó!. Después, en los ochenta comenzó realmente con la moda como un negocio en serio.

En 1999 Kenzo dejó de trabajar y se tomó vacaciones. Sí, el 7 de octubre de 1999 presentó su último desfile, pero no cualquier desfile. En una pasarela montada en el Zenith de París, una sala de conciertos con capacidad para seis mil personas, una gran cantidad de modelos femeninos y masculinos mostraron su moda. Acudieron a tan magno evento varios de sus colegas y amigos, entre ellos Karl Lagerfeld y Jean Jacques de Castelbajac.

Kenzo, quien entre los años ´70 y ´80 fue integrante de una elite de nuevos diseñadores que supieron imprimir nombre y prestigio a la moda francesa, en 1999 decidió vender la mayoría de su imperio al grupo LVMH por 22 millones de euros. ¿Sus motivos? Nos cuenta que tenía que emprender un nuevo viaje, hacer otra cosa, ver amigos, disfrutar de la vida y viajar. El tiempo pasa y la vida no es sólo trabajo.

De esta manera, Kenzo decide dedicarse a la pintura, arte que verdaderamente le gusta. Siempre pintó, dibujó y puso color a sus diseños. De esta forma, decidió estudiar y aprender. Conoció a Horacio Cordero, un artista plástico argentino residente en París, quien le enseñó técnicas de pintura.

En cuanto a las nuevas tendencias, Kenzo cree que hay mucha extravagancia, poca realidad en los desfiles y en las prendas, sobre todo. Hay una gran diferencia entre las pasarelas y la calle.

De esta manera, el nombre Kenzo, leyenda de las pasarelas europeas, seguramente seguirá marcando nuevas tendencias de la mano del arte.
                                                                                                                                  Fuente: Revista Para Ti. Chile, sept. 2009.






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