viernes, 23 de abril de 2010


PRENDAS UNICAS
Hoy: EL SARI

Conozco con propiedad acerca de esta elegante prenda desde hace algo más de quince años atrás cuando por primera vez y exitosamente pude "enroscarme" en uno y, debo admitir que, no sólo usarlo es una gran aventura sino que el aprender a colocarse este atuendo típico de la India, es en sí mismo tan largo como el viaje a esta entrañable tierra.

He visitado un par de veces esta antiquísima tierra y no he dejado de maravillarme con la soltura y ligereza con que las mujeres llevan esta fantástica y milenaria prenda de vestir.
De hermosos diseños, géneros y colores los cuales varían según la casta, el lugar de origen o el momento del día, nunca se pasa desapercibida si se utiliza un sari, el cual, sin duda, aporta belleza y realeza a las portadoras del mismo.

Conozcamos un poco más acerca del mítico y por qué no, místico Sari. 



El sari es el vestido tradicional usado por las mujeres en la India. Consiste de un gran panel de tela que se envuelve alrededor del cuerpo con una serie de pliegues elaborados a mano. El sari es usado por mujeres de todas las edades.
 
La historia del sari está sumida en un mito y múltiples narraciones de cuentos a lo largo de más de 5.000 años y sigue siendo una prenda de uso común entre las mujeres indias, no solo en su país si no las que residen en otras latitudes.
 
Saber ponerse un sari es todo un arte y las diferentes formas de usarlo tienen muchos significados.

El Sari consiste de una larga tira de tela sin puntadas, que va desde cuatro a nueve metros de longitud y se ajusta al cuerpo de la portadora según diferentes usos y estilos. La forma más común de ponerse un sari es envolviendo la cintura femenina por uno de los extremos, mientras el otro borde pasa por encima del hombro, con el estómago descubierto.

Normalmente, las mujeres del subcontinente se ponen el sari por encima de una pequeña blusa denominada choli o ravika. El choli tiene mangas cortas, un cuello bajo y se presenta cortado, para ayudar a las mujeres a soportar el duro verano del sur de Asia. Los cholis pueden no cubrir la espalda y son de grosor variado. Vienen provistos de motivos variados, como espejitos, y diseños recargados si se comparan con la ropa occidental. 
La palabra “sari” evolucionó desde la palabra en prakrit (derivada del sánskrito) “sattika”, mencionada en la temprana literatura jaina y budista.

La historia india del textil traza los orígenes del sari en la civilización del valle del Indo, que floreció nada menos que entre los años 2.800 y 1.800 antes de Cristo en la parte oeste del subcontinente, en parte del territorio que ocupa actualmente Pakistán. La primera representación conocida del sari es la de una estatua de una sacerdotisa del valle del Indo, ataviada con una tela.

Viejos poemarios tamiles, como el Silappadhikaram o el Kadambari, describen mujeres vestidas con saris. En la tradición clásica india y según el tratado Natya Shastra (que describe el baile y los trajes clásicos), el ombligo del ser supremo es considerado la fuente de la vida y la creatividad, y por ello el sari debe dejar el estómago al descubierto.

Estilos de sari
La forma más común de ponerse un sari es envolviendo la cintura, y llevar entonces el extremo suelto de la tela hacia arriba hasta pasarlo por encima del hombro, pero dejando al aire el estómago. Aunque el sari puede ser vestido de distintas formas, algunas de ellas requieren una tela de particular forma o longitud. Así, los expertos categorizan el estilo bengalí, el gujarati, el maratí, el dravida, el madisara, el kodagu, el gond o los estilos tribales. Pero el más popular de todos ellos es el estilo “nivi”, originario de la región de Andhra Pradesh, en el sureste de la India. La tela nivi comienza con un extremo del sari metida en la faja. La tela es envuelta una vez por la parte baja del cuerpo, y entonces se une en pliegues justo delante del ombligo. El extremo superior de los pliegues también se mete por la parte de la cintura de la faja. Esto crea un efecto muy decorativo, que los poetas indios comparaban en el pasado con los pétalos de una flor. Tras un nuevo giro alrededor de la cintura, el extremo suelto es pasado por encima del hombro. Este extremo es denominado el pallu o pallav. Hay que pasarlo diagonalmente por delante del torso. Se lleva cruzado desde la cadera derecha hacia el hombro izquierdo, con lo que el estómago es parcialmente visible. El ombligo puede quedar oculto o a la vista en función de la preferencia de la portadora. El extremo largo del pallu que llega hacia la espalda está a menudo muy decorado. El pallu puede quedar colgando libremente o ser usado para cubrir la cabeza, o simplemente la nuca, pasándolo por el hombro derecho.

Este estilo fue popularizado por las pinturas de Raja Ravi Varma, que modificó el estilo del sur. En una de sus pinturas, el subcontinente indio fue representado como una mujer que llevaba un etéreo sari en estilo nivi.

En el pasado, los saris eran de seda o de algodón. Los ricos podían permitirse tejidos finamente bordados, diáfanos saris de seda que, según el folklore, podían pasar a través de un anillo anular. Los pobres vestían saris de algodón, con tejidos baratos. Todos estaban hechos a mano, y suponían un considerable desembolso monetario y de tiempo.

Los saris más simples de las aldeanas están a menudo decorados con líneas cosidas en el tejido. Los saris baratos eran además tratados con impresión por bloque, utilizando madera, secados vegetales o planchados. Los más caros tienen ornamentos o brocados geométricos, florales o figurativos como parte del tejido. A veces, los hilos son planchados y luego tejidos. A veces, los hilos de diferentes colores eran tejidos en un borde ornamentado, un pallu elaborado y, a menudo, pequeños acentos repetidos en la tela. Para los saris de élite, esos patrones podían ser cosidos con hilos de oro o plata, el estilo “zari”.

A veces, los saris tenían aún más decoración, con varios tipos de bordados, ya sea de seda coloreada (resham), o hilos de plata, oro o piedras preciosas (zardozi). Las versiones baratas del Zardozi usan hilos metálicos sintéticos y piedras de imitación, como perlas falsas y cristales Swarovski.

En tiempos modernos, los saris son tejidos en máquina mecánica y son confeccionados con fibra artificial, como poliéster o nylon, que no requieren planchado. Se imprimen a máquina, o se cosen con patrones simples hechos con flotaciones en la parte trasera del sari. Esto puede crear una apariencia elaborada en la parte frontal, pero fea en la trasera.

Naturalmente, los saris confeccionados y decorados a mano son mucho más caros que las imitaciones de máquina. Aunque están perdiendo cuota de mercado rápidamente, los saris manuales son todavía populares para las bodas y las grandes ocasiones sociales.

Y tú, amiga, ¿te animas a "enfundarte" en uno como lo hizo Vicky Beckam?.

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